¿Dónde
quedó tu humanidad, podrido ser humano?
Me
duele este mundo por su crueldad, por su egoísmo, por su hipocresía.
¡Vaya,
qué de rabia se respira por aquí! Y eso que llevo tres líneas de texto. ¿De
dónde viene la rabia, Tamara? Viene de decepciones, yo confiaba en este mundo y,
realmente, lo sigo haciendo, pero cada vez menos, me falla, me hace perder las
esperanzas de que esto pueda cambiar.
Esta
noche, bueno, anoche, porque seguramente esto lo publicaré mañana, que en
realidad es hoy… ¡uf, qué lío! Que son las 1:25 del 8 de noviembre y lo
publicaré como a las 10 de la mañana. Bueno, sí, eso no viene a cuento. Me
disponía a relajarme viendo algún vídeo en YouTube, y me he topado con el
siguiente: (Me gustaría que lo vierais antes de seguir leyendo, para que mi
opinión no influya en vuestra manera de verlo.)
Ya no nacen pollitos naturalmente, ahora, prácticamente, los
fabrican y los separan por sexos con la misma delicadeza con la que se separa la
ropa blanca de la de color para hacer la colada; pollitos con horas de vida,
lanzados al interior de un túnel de la misma manera que un niño tira trocitos
de goma al compañero de la mesa de delante en clase.¿Sabéis qué es lo irónico de éste vídeo?, que son pollos de corral, se supone que ecológicos, si eso se hace con los ecológicos, ¿cómo sera con los que no lo son?. Y si se hace con pollos,
seguramente se hará con cerdos, con conejos, codornices, terneritos… ¿No son
acaso seres vivos? Sí que lo son, y tan indefensos como un niño recién nacido, ¿y
si nos “fabricaran” también a nosotros?, ¿y si después de que el óvulo fuese
fecundado nos arrancaran del interior de nuestra madre para meternos en úteros artificiales agrupados en grandes salas, para
luego llevarnos a granjas? , granjas dónde a las niñas nos usaran como máquinas
dispensadoras de óvulos y a los niños los cebaran a hormonas para que
engordaran rápido y así poder hacer de ellos parrilladas.
“¿Pero,
qué está diciendo esta desquiciada?” estaréis pensando. No estoy tan loca,
porque, podrido ser humano, no debes olvidar que tú también eres un animal, y
que el hecho de hablar no te hace superior a ningún otro perteneciente a ese
reino.
Creo que no hay que romper
cadenas naturales, y con esto me refiero a que somos animales omnívoros, y no
lo somos por que sí, evolucionamos así y lo hicimos por algo, pero, practicar
el maltrato no es necesario para una mejor alimentación. El problema es que hoy
en día no se mata para comer, hoy en día, para comer, se maltrata y luego se
mata, y por hobby también se mata, ¿dónde está el respeto por la vida? Quién
dice amar al toro aplaude su asesinato, el maltratador también dice amar a la
mujer, pero a él lo llamamos monstruo y al torero maestro, ¿cuál es la
diferencia?, los dos son unos cobardes, los dos son asesinos.
"Necesitamos alimentarnos", pues id al campo y cazad un conejo que haya sido libre. "La tauromaquia es una tradición española, los españoles nos sentimos orgullosos de ella", una amiga alemana acaba de decirme que eso es como si ella dice que para sentirse orgullosa de ser alemana tuviera que estar de acuerdo con las muertes de los millones de judíos asesinados por los nazis, bueno, los nazis, al menos, no eran hipócritas, ellos no decían amar a los judíos. "Amo los animales, por eso tengo pájaros encerrados en jaulas, perros atados con cadenas, por eso monto a caballo" pues, yo, como quiero muchísimo a mis amigos, los voy a encerrar en una jaula.
La
naturaleza también comete errores y con nosotros metió la pata hasta el fondo,
tanto que la estamos destruyendo, cuando le debemos a ella todo lo que somos,
el estar donde estamos, el existir. Somos estúpidos, crueles, egocéntricos e inútiles, porque no solo hacemos daño a animales, hacemos daño a plantas y a ecosistemas en general, hacemos daño a la atmósfera que nos protege, nos hacemos daño entre nosotros mismos. Y luego nos quejamos de que todo va mal, de que no nos tratan como merecemos... Y me pregunto por qué seguimos así, quejándonos por todo y destruyéndolo todo, ¿por qué no nos paramos, pensamos, reaccionamos y hacemos algo?, ¿este es el mundo que queremos para nuestros hijos?
En fin,
he perdido la fe en ti, podrido ser humano, por el bien de este planeta ojalá
no te queden muchos años de existencia.
Esto no es progreso.